Santa Eulalia presenta HERITAS, Eau de Parfum, la nueva fragancia con la que la casa barcelonesa conmemora el centenario de su primer desfile de alta costura, celebrado en 1926, proyectando ese legado hacia una nueva era. Una mousse solar y magnética, de exotismo envolvente, donde el audaz frangipani se funde con la suavidad de la vainilla natural: una fragancia que, como un tejido invisible, envuelve la silueta de quien la viste.
Un homenaje al primer desfile de 1926
En 1926, Santa Eulalia fue pionera, presentando su primer desfile de moda, en un momento decisivo que transformó la manera en que Barcelona entendía la moda, la creatividad y la modernidad. Cien años después, HERITAS nace para honrar ese instante fundacional y traducirlo al lenguaje de la perfumería contemporánea.
La fragancia destila el ADN creativo de Pere Formosa, el aprendiz que se convirtió en maestro y revolucionó la casa con aquel primer desfile y con creaciones como la primera falda-pantalón de Barcelona, y lo reinterpreta para una nueva generación a través de tres principios: refinamiento minimalista, materias primas nobles con carácter y un sillage envolvente que viste la piel como una prenda de alta costura.
La firma olfativa de Chris Maurice
HERITAS ha sido creado por Chris Maurice, perfumista barcelonés de tercera generación que fusiona el oficio tradicional con una mirada vanguardista. Para esta fragancia, Maurice ha recuperado una fórmula exclusiva e inédita de su archivo personal, reinterpretándola con una mirada contemporánea y afilada. El resultado es un contraste entre el refinamiento extremo y un sillage magnético, pegado a la piel: una presencia natural que se mueve al ritmo de quien la lleva.
“Una mousse solar y magnética, de exotismo envolvente, donde el audaz frangipani se funde con la suavidad de la vainilla natural. Una fragancia que, como un tejido invisible, envuelve la silueta de quien la viste.”
La arquitectura olfativa: tres pasajes
HERITAS se construye en tres tiempos que evocan la experiencia de un desfile:
- La luz de apertura: frangipani y flores blancas (jazmín, rosa). Una flor blanca moderna, cremosa, solar y casi lactónica: exótica pero sutil, como el primer look de un desfile.
- El avance: vainilla e iris. Aportan temperatura y volumen sereno, sin dulzor excesivo; cálidos, cremosos y balsámicos, como la piel después del sol.
- El cierre: sándalo, benjuí y almizcle blanco. Una base noble, aterciopelada y persistente, tan antigua como la propia perfumería.
Familia olfativa: Oriental Floral Moderna — Mousse de Frangipani.
Origen e identidad
Chris Maurice quien conoció Santa Eulalia de la mano de su abuela, una clienta habitual de Santa Eulalia, construye un retrato íntimo de Barcelona a través del frangipani, una flor exótica que evoca los recuerdos olfativos de su jardín de infancia. En 1926, el espíritu viajero de esta flor inspiró algunos de los estampados textiles y los azulejos más icónicos de Barcelona, la misma energía creativa que dio forma al primer desfile de Santa Eulalia. Un dato curioso: ese mismo motivo floral aparece en la fachada de la Casa dels Paraigües, en la Plaça del Pi de la Boqueria, la plaza donde Santa Eulalia abrió su primera tienda en 1843, un eco silencioso que conecta con la nota de frangipani que abre HERITAS.
El pañuelo conmemorativo
Para celebrar el centenario del primer desfile de Santa Eulalia, la casa ha creado una edición limitada de tres pañuelos de seda natural estampados con ilustraciones originales de la década de 1930, procedentes de los carteles históricos de la marca firmados por J. Perajordi, Porta y José Luis Rey Vila. Concebido como una pieza coleccionable del patrimonio de la casa, el pañuelo estará disponible en tienda y online durante todo este año conmemorativo.