Puig se encuentra en pleno proceso de remodelación de su estructura de poder en uno de los momentos más decisivos de su historia. En paralelo a las conversaciones con Estée Lauder, el grupo ha incorporado siete perfiles clave a su comité ejecutivo. En este artículo vamos a descubrir a estos nuevos perfiles y desde dónde operan dentro del negocio.
Los siete nombres que explican la nueva estrategia
La renovación responde a una lógica que es ordenar Puig por categorías, geografías y marcas. Estos son los movimientos clave:
- Ana Trias es ahora la presidenta de marcas Prestige y Fashion
- Thomas James es el nuevo presidente de Niche y Wellness
- Pilar Trabal es la reciente presidenta de la región EMEA
- Pedro Escudero se convierte en presidente de Américas
- Charlotte Tilbury la fundadora, entra en el comité como figura clave creativa
- Kaatje Noens es la nueva responsable de la marca Charlotte Tilbury
- Reconfiguración financiera con Miquel Àngel Serra como director financiero
Todos ellos se suman a un comité que mantiene figuras estratégicas en comunicación, recursos humanos u operaciones, asegurando continuidad en áreas críticas.
Uno de los aspectos más interesantes es que Puig no ha salido fuera a buscar talento. La mayoría de los nombramientos son perfiles históricos de la casa, algunos con más de dos décadas dentro del grupo. Esto no es casual: la compañía apuesta por escalar su propio modelo en lugar de transformarlo desde fuera.
El resultado es una estructura más compleja, sí, pero también más alineada con su identidad: creatividad, control de marca y visión a largo plazo.
En paralelo, el nombramiento de José Manuel Albesa como consejero delegado y el paso de Marc Puig a presidente ejecutivo separan definitivamente estrategia y gestión operativa.