El grupo cosmético chino inauguró el pasado 13 de octubre su centro de innovación en la capital francesa, un hito en su expansión por el continente. Según la compañía, las nuevas instalaciones serán una pieza clave para consolidar su presencia en Europa y avanzar hacia una plataforma cosmética global.
El centro trabajará de forma coordinada con el de Shanghái y con el Hangzhou Longwu R&D Center, con los que formará una red global de innovación. Su objetivo es responder a las demandas de cada mercado local y seguir colaborando con tecnología internacional.
Una de las prioridades de la sede parisina es potenciar la llamada skin longevity science, un terreno en el que Europa cuenta con un sólido conocimiento científico y tecnológico. Esto incluye la longevidad desde el punto de vista científico, la biología de la piel, la biotecnología y los ingredientes y tecnologías sostenibles.
El laboratorio se apoyará en tres pilares:
- Investigación: profundizar, con base en la evidencia, en los mecanismos biológicos de la piel relacionados con la longevidad, la resiliencia y la regeneración, para lograr productos más eficaces.
- Entorno de innovación: favorecer soluciones de nueva generación.
- Impacto en el consumidor: lograr que estas innovaciones lleguen al usuario final y tengan un efecto real en él.
Para ello, el centro colaborará directamente con el resto de centros del grupo para mejorar la formulación, los ingredientes, la seguridad de los productos y su eficacia.
Las instalaciones cuentan con 450 metros cuadrados, 76 equipos avanzados y siete investigadores. Según Proya, generarán más conocimiento científico, abrirán nuevas líneas de investigación con gran potencial y permitirán tejer alianzas con otros actores del sector cosmético europeo.
El CEO y fundador de la compañía, Hou, destacó en un comunicado que el centro conecta los ecosistemas de Europa y China para crear sinergias y nuevas capacidades, a través de la interacción científica y de la perspectiva cultural del consumidor europeo.