Para poner el foco en estos pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia en el presente y el futuro, PromoFarma ha celebrado el evento Summer Care Club, en el que ha reunido a primeras marcas expertas en dermofarmacia y bienestar como Avène, Eucerin, Nuxe, Belcils y Cumlaude Lab, para divulgar en torno al autocuidado en el periodo estival.
“El verano suele asociarse al descanso y al ocio, pero también es un momento en el que nuestra piel, nuestros hábitos y nuestro cuerpo cambian. Muchas veces no se trata de hacer grandes transformaciones, sino de entender qué necesita nuestro cuerpo en esta época y adaptar ciertos cuidados”, explica Mar Santamaria, responsable de Atención Farmacéutica de PromoFarma by DocMorris.
Protegerse del sol va mucho más allá del SPF
Uno de los temas recurrentes del verano y sobre el que existen más mitos es el de la protección solar. Aunque en los últimos años se ha normalizado la fotoprotección en la rutina de cuidado diario, Avène recuerda que todavía existen errores muy habituales relacionados con la cantidad aplicada, la reaplicación o la falsa sensación de seguridad en determinados contextos.
El primer mito y más importante es que el sol no es el enemigo, pero sí acelera el envejecimiento, genera manchas y puede provocar mutaciones en el ADN. El segundo mito es que no existe la "pantalla total", porque los protectores son filtros, no escudos, y siempre dejan pasar algo de radiación. También caen otras creencias muy extendidas, como que si tienes la piel morena no necesitas reaplicar (falso, cada dos horas sin excepción), que hay que tomar el sol sin protección para sintetizar vitamina D (falso también, con la radiación que ya pasa es suficiente) o que los filtros solares son disruptores endocrinos (los productos en el mercado europeo están regulados y son seguros).
La hidratación de la piel cambia en verano
Las altas temperaturas, el aire acondicionado, el cloro o la exposición solar alteran la barrera cutánea y hacen que la piel necesite cuidados diferentes durante los meses de calor. En este sentido, expertas en dermocosmética de Nuxe inciden en la importancia de mantener la piel saludable, equilibrada y luminosa en verano.
Las especialistas de Nuxe desmitifican el error de pensar que la sudoración o la sensación de exceso de grasa en verano implique que la piel necesite menos hidratación. Asimismo, señalan que es una época en la que tendemos a cuidarnos más la cara, quedando en ocasiones el resto del cuerpo en un segundo plano. Como remedio, señalan una solución rápida, sencilla y agradable: incorporar un aceite seco en la rutina de cuidado de la piel. El aceite seco se absorbe por completo, no engrasa, no mancha la ropa y tiene una fragancia deliciosa, marca de la casa en Nuxe. Además, tiene la ventaja de que se puede aplicar sin problema con la crema corporal o incluso con la base de maquillaje. En concreto, Nuxe dispone de versiones de aceite con partículas nacaradas que realzan la luminosidad de la piel y la dejan con un aspecto radiante.
Prevención y tratamiento de las manchas por el sol
La hiperpigmentación y las manchas provocadas o agravadas por el sol siguen siendo una de las principales preocupaciones dermatológicas durante el verano, y los especialistas de Eucerin hacen énfasis en proteger bien nuestra piel para prevenirlas y contar con una rutina facial anti pigmentaciones óptima.
Las manchas no aparecen de un día para otro, sino que se acumulan silenciosamente, y aunque muchas no sean aún perceptibles ya están presentes en nuestra piel. La buena noticia es que tratarlas es más sencillo y seguro de lo que se suele pensar. Desde Eucerin recuerdan que el verano no es excusa para pausar ningún tratamiento despigmentante, y que la constancia en el uso diario de fotoprotección, también en ciudad y en el día a día, es tan importante como cualquier activo corrector. Eso sí, con las manchas, los resultados requieren paciencia y constancia, porque los cambios reales empiezan a notarse entre los tres y los seis meses de uso continuado.
Salud íntima y cuidado genital en verano: más información y menos tabúes
El aumento de humedad, el uso prolongado de ropa de baño o los cambios de rutina pueden afectar al equilibrio de la zona genital durante el verano. Aun así, muchas molestias siguen normalizándose o tratándose con desinformación. En este sentido, Cumlaude Lab reafirma la necesidad de favorecer el bienestar íntimo femenino desde la prevención y el cuidado respetuoso.
En verano, la zona íntima está especialmente expuesta: la humedad del bañador mojado, el roce de la ropa de baño y el aumento de las relaciones sexuales son factores que alteran el equilibrio de la flora y facilitan la aparición de molestias o desequilibrios que pueden causar infecciones locales. La base del cuidado, según las expertas, es una buena higiene diaria con productos específicos de pH adecuado, que se usan en la ducha y siempre se aclaran con agua. La higiene debe ser externa, pero nunca interna o vaginal, ya que la vagina tiene su mecanismo natural de limpieza. De igual manera, recuerdan que la hidratación y la lubricación son conceptos diferentes: la primera cuida la piel de la vulva en el día a día, la segunda está pensada para las relaciones sexuales y se recomienda usarla siempre, no solo cuando hay molestias.
Los ojos sensibles y el maquillaje son el gran olvidado del verano
La sensibilidad ocular también aumenta durante esta época debido a factores como el sol, el cloro, la sal o determinados cosméticos. Expertas en cuidado ocular de Belcils insisten en que es fundamental revisar hábitos cotidianos y elegir productos adaptados a ojos sensibles, especialmente durante los meses de mayor exposición ambiental.
La función principal de las pestañas es proteger el ojo de partículas externas, y el sol, aunque de forma casi imperceptible, las aclara y les resta visibilidad con el tiempo. Las expertas de Belcils ponen sobre la mesa los errores más comunes que cometemos sin saberlo, empezando por lo que llaman el "trío calavera": las pestañas postizas de tira, las extensiones y el lifting. Los tres procedimientos, usados de forma habitual, dañan la raíz y aceleran la caída. Pero más allá de las tendencias estéticas, hay hábitos del día a día igualmente perjudiciales, como irse a dormir maquillada, frotarse los ojos, usar el rizador después del rímel o no revisar la caducidad de las máscaras (que suele ser de entre 6 y 9 meses desde que se abren).
Lo que sí recomiendan es: desmaquillarse siempre con mucha suavidad y cosméticos bien testados oftalmológicamente, cepillar las pestañas con un cepillo limpio, proteger la mirada con buenas gafas de sol y dejarlas respirar sin maquillaje al menos un par de días a la semana.
Pequeños hábitos de autocuidado que marcan la diferencia
Más allá de tendencias o rutinas complejas, las especialistas en dermofarmacia coinciden en una idea: el autocuidado en verano pasa sobre todo por escuchar las necesidades del cuerpo y adaptar pequeños hábitos del día a día.
“Muchas veces pensamos en el autocuidado desde la exigencia o desde rutinas imposibles, cuando en realidad los cambios más importantes suelen estar en los gestos más simples y constantes”, concluye Mar Santamaria.