La multinacional catalana de perfumería y cosmética Puig ha dado un paso de gigante en su estrategia de expansión dentro del sector del cuidado de la piel tras acordar con el grupo farmacéutico Esteve la adquisición del 50% restante de Isdin, lo que le otorgará el control total y absoluto de la compañía ya que pasa a hacerse con el 100% de la compañía.
El importe total de la operación asciende a 1.200 millones de euros. Según ha detallado Puig en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el pago se estructurará en dos fases: un abono inicial de 900 millones de euros en el momento en el que se cierre formalmente la operación, y un pago diferido fijo de 300 millones de euros que se hará efectivo durante el primer trimestre de 2029.
Se prevé que la compra quede totalmente formalizada a finales del primer trimestre del próximo año, a falta de recibir las autorizaciones regulatorias pertinentes. Para financiar la adquisición, Puig combinará recursos propios y deuda financiera, bajo el compromiso de que esta última no supere el doble de su ebitda.
Fin de una alianza que se ha mantenido durante medio siglo
Con este movimiento se pone fin a cincuenta años de coinversión y visión compartida entre las familias Puig y Esteve en Isdin, una marca que se ha consolidado como un referente internacional en la intersección entre la ciencia y la belleza.
Marc Puig, presidente ejecutivo del grupo Puig, ha querido agradecer la implicación de sus socios históricos: "Estamos muy agradecidos a la familia Esteve por su contribución decisiva y por la confianza que ha caracterizado nuestra colaboración. Puig afronta esta nueva etapa con un compromiso a largo plazo con Isdin, sus personas, su cultura científica y su desarrollo futuro".
La compra se produce en un contexto en el que Isdin cerró el último ejercicio con ventas estancadas en los 647 millones de euros, experimentando un crecimiento muy moderado tras años de incrementos a doble dígito.
Esta operación confirma el dinamismo y el poder de Puig en el mercado de adquisiciones entre compañías tras el revés sufrido en sus negociaciones con Estée Lauder. El grupo catalán reafirma así su estrategia de crecimiento inorgánico, apoyándose en la sólida liquidez con la que cuenta para seguir reforzando marcas de su portfolio, como ya hizo recientemente al incrementar su participación en la firma británica de maquillaje Charlotte Tilbury.