Puig continúa consolidando su apuesta por Charlotte Tilbury. El grupo catalán ha aumentado su participación en la firma británica de maquillaje hasta el 85% tras adquirir un nuevo paquete accionarial por valor de 350 millones de euros, un movimiento que llega semanas después de que fracasaran las negociaciones para una posible integración con The Estée Lauder Companies.
La operación supone un nuevo paso en la estrategia de Puig para reforzar el control sobre uno de sus principales activos dentro del negocio del maquillaje premium. La compañía había adquirido una participación mayoritaria en Charlotte Tilbury en 2020 y, con este nuevo acuerdo, incrementa su peso en el capital con el objetivo de alcanzar el 100% de la empresa en 2031, un calendario que se retrasa seis años respecto a las previsiones iniciales.
La compra se produce en un momento clave para el grupo catalán. La continuidad de Charlotte Tilbury como marca independiente y el tratamiento de la participación de su fundadora fueron algunos de los elementos que complicaron las conversaciones entre Puig y The Estée Lauder Companies para una posible fusión, una operación que finalmente quedó descartada.
Con este movimiento, Puig mantiene el foco en una de las marcas con mayor potencial de crecimiento de su cartera. Charlotte Tilbury se ha convertido en uno de los motores del negocio de maquillaje del grupo gracias a su fuerte posicionamiento en el segmento premium y a su expansión internacional, especialmente en mercados como Estados Unidos, Asia y Oriente Medio.
La operación también refleja la estrategia de crecimiento de Puig basada en fortalecer sus marcas propias y aumentar el control sobre sus activos estratégicos tras el fin de las conversaciones con Estée Lauder.