Puig prevé seguir la estrategia accionarial de Estée Lauder o Richemont

La compañía catalana ultima su salida a bolsa y quiere blindar el control de la familia

26 de Marzo de 2024
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Puig afina su salida a bolsa preparada para este segundo trimestre de año. Según han indicado Forbes y Expansión, la empresa catalana ha decidido acotar la colocación a acciones de clase B, una serie de títulos que contarán con menos derechos políticos que las acciones de clase A, pero con los mismos derechos económicos, para que la familia fundadora retenga el control absoluto de la compañía en el futuro. 

Estas acciones de clase A reservadas exclusivamente para la familia Puig se caracterizan por tener cinco derechos de voto cada una. En cambio, los títulos de clase B, tan solo tienen un derecho de voto.

Como explica Forbes, este tipo de estructura accionarial permitirá a los miembros de la familia Puig retener el control político de la compañía durante las próximas generaciones en caso de que se realicen ventas adicionales de acciones en los próximos años. 

La operación de salida a bolsa, tal y como explicó la compañía catalana, está en manos de Goldman Sachs y JPMorgan, que son los bancos que lideran la colocación como coordinadores globales. También cuentan con el apoyo de BNP Paribas, CaixaBank, Santander y Bank of America como joint bookrunners y BBVA y Banco Sabadell ejercen el rol de colead arrengers. 

Puig presentó a inicios de mes los resultados equivalentes al ejercicio de 2023. La compañía catalana registró unas ventas superiores a los 4.300 millones de euros, un 19% más que el ejercicio anterior y con un crecimiento a doble dígito en todos los segmentos en los que la compañía opera. En cuánto a beneficio neto, culmina el 2023 con una cifra de 465 millones de euros, una cifra que supera la del año pasado en un 15%.