El cilantro podría convertirse en el próximo ingrediente estrella del cuidado de la piel. Shiseido ha anunciado el descubrimiento de un extracto obtenido del fruto de esta planta capaz de actuar sobre uno de los procesos más estudiados actualmente en el ámbito del envejecimiento cutáneo: la acumulación de las llamadas células senescentes, conocidas también como "células zombis".
Con el paso de los años, algunas células dejan de funcionar correctamente. Aunque no mueren, permanecen en la piel y liberan sustancias que aceleran el envejecimiento de las células que las rodean, favoreciendo la pérdida de firmeza, elasticidad y luminosidad.
Según la compañía japonesa, el extracto de fruto de cilantro consigue eliminar de forma selectiva estas células envejecidas sin afectar a las sanas. Además han indicado que han observado que favorece el crecimiento de células funcionales, lo que se traduce en una mayor producción de colágeno, una proteína clave para mantener la piel firme.
Una nueva generación de ingredientes antiedad
Este hallazgo se enmarca en una de las grandes líneas de investigación de la cosmética actual: desarrollar ingredientes capaces de actuar sobre las causas del envejecimiento y no solo sobre sus efectos visibles.
En los últimos años, el concepto de los ingredientes senolíticos, que son aquellos que ayudan a eliminar las células envejecidas, ha despertado un creciente interés tanto en la investigación médica como en la industria cosmética. El objetivo es favorecer un entorno celular más saludable para que la piel mantenga durante más tiempo su capacidad natural de regeneración.
Shiseido explica que este descubrimiento es fruto de más de 20 años de investigación en medicina regenerativa aplicada a la piel y al cabello. De hecho, la compañía ya había estudiado anteriormente las propiedades del cilantro en tratamientos capilares y ahora ha comprobado que algunos de sus compuestos también pueden aportar beneficios para el cuidado de la piel. Los resultados proceden de investigaciones realizadas en laboratorio, por lo que aún será necesario seguir evaluando su eficacia antes de que esta tecnología llegue al mercado en forma de nuevos productos cosméticos. Sin embargo, el descubrimiento confirma la creciente apuesta del sector por activos respaldados por la biotecnología y por tratamientos que buscan preservar la salud de la piel desde el origen del envejecimiento, en lugar de limitarse a corregir sus signos visibles.