Sephora vuelve a ser el foco de atención en el tablero corporativo de la industria de la belleza. El director global de operacione de la cadena francesa, Alexis Rollier, ha tomado la decisión de abandonar la compañía tras una trayectoria de catorce años vinculada al desarrollo y la expansión de la firma, según adelantan fuentes del sector y publica Modaes.
La salida de Rollier se enmarca en un contexto de reorganización interna y relevos estratégicos dentro de la división de Distribución Selectiva de su matriz, LVMH. Durante su mandato que se ha extendido por más de una década, el ejecutivo ha sido una pieza fundamental en la optimización de la cadena de suministro internacional, el desarrollo del ecosistema omnicanal y la unificación de los procesos operativos en los más de 35 mercados en los que opera la marca.
Con este movimiento, el actual consejero delegado global de Sephora, Guillaume Motte, quien asumió el liderazgo de la compañía a finales de 2022 relevando al interino Chris de Lapuente tras la abrupta salida de Martin Brok, se enfrenta al reto de redefinir un puesto clave para el día a día de una red que supera los 2.000 puntos de venta en todo el mundo.
La marcha del director global de operaciones coincide con un periodo de reajustes geográficos muy marcados para la cadena de distribución. Sephora se encuentra sumida en una estrategia bilateral: por un lado, la contención en mercados asiáticos altamente competitivos y, por el otro, la aceleración de su presencia en Europa y América.
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Repliegue en Asia: Recientemente, la firma comunicó el cese gradual de todas sus operaciones en Corea del Sur (tanto a nivel físico como digital) debido a la fortísima presión de los operadores locales y a la supremacía de gigantes como CJ Olive Young. A este movimiento se sumó la dimisión de Maggie Chan, directora ejecutiva para el mercado de Gran China, tras cinco años intentando posicionar la marca frente a competidores locales en plena desaceleración del consumo postpandemia.
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Aceleración en Occidente: En contraposición, las regiones occidentales siguen actuando como el motor financiero de la cadena. Alianzas estratégicas de formato shop-in-shop (como la sellada con Kohl's en Estados Unidos) y la fuerte apuesta por las aperturas en formato flagship en arterias comerciales de primer orden en Europa, continúan reportando sólidas cifras de crecimiento para la división minorista de Bernard Arnault.
A falta de confirmación oficial sobre quién asumirá las responsabilidades globales de operaciones de manera interna o si la compañía buscará un perfil externo a LVMH, esta baja marca el fin de una era operativa en Sephora y abre la puerta a nuevas metodologías de gestión en una industria de la belleza que avanza a un ritmo cada vez más digitalizado y automatizado.