Puig impulsa su capacidad industrial en Francia con la venta de su planta en Chartres y la construcción de una nueva sede

La multinacional española de perfumería y cosmética invertirá en unas instalaciones más modernas y eficientes para optimizar su producción global de fragancias.

04 de Marzo de 2026
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Puig
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El gigante español del sector de la belleza, Puig, ha dado un paso estratégico clave en su expansión internacional con el anuncio de la venta de su histórica fábrica de perfumes ubicada en Chartres, Francia. Esta operación no supone una retirada del mercado galo, sino todo lo contrario: la compañía ya ha puesto en marcha el proyecto para construir una nueva planta de producción en la misma región, con el objetivo de modernizar sus procesos y aumentar su capacidad operativa.

La decisión se enmarca en un ambicioso plan de renovación de su red logística e industrial. Según ha informado la empresa, la actual fábrica de Chartres ha cumplido su ciclo tras décadas de servicio, y las nuevas exigencias del mercado de lujo demandan instalaciones más flexibles, tecnológicas y sostenibles. El traslado a la nueva sede está previsto para el año 2027, aunque los trabajos de construcción y adecuación comenzaron formalmente el pasado año.

La venta de los activos actuales ha generado un impacto positivo inmediato en las cuentas del grupo, con una ganancia neta reportada de aproximadamente 23,9 millones de euros. Estos recursos se reinvertirán en el desarrollo de la nueva infraestructura, que contará con una superficie mayor y sistemas de eficiencia energética de última generación, incluyendo la instalación de paneles fotovoltaicos para reducir su huella de carbono.

Francia es un mercado crítico para Puig, no solo por el volumen de ventas, sino por su estatus como centro mundial de la perfumería. Al mantener su producción de fragancias dividida estratégicamente entre Chartres y Alcalá de Henares (España), la compañía asegura una cadena de suministro robusta para sus marcas premium.

Este movimiento industrial coincide con un momento de solidez financiera para la firma. En el último ejercicio, Puig logró una facturación récord de 5.042 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 5,3%, y unos beneficios que rozaron los 600 millones de euros. Marc Puig, presidente ejecutivo del grupo, ha destacado que estas inversiones son fundamentales para cumplir con los compromisos de crecimiento asumidos durante su reciente salida a Bolsa.

Con la mirada puesta en el futuro, la compañía presentará el próximo mes de abril su nuevo plan estratégico para el periodo 2026-2030, donde la nueva planta francesa será una pieza fundamental para consolidar su liderazgo en el segmento de las fragancias de prestigio y el cuidado de la piel.