Shiseido ha desarrollado dos sistemas de inteligencia artificial que permiten identificar información relevante de biodegradabilidad en ingredientes cosméticos e identificar otros valores relacionados con la seguridad. De esta manera, la compañía invierte en transformación digital y refuerza su estrategia en I+D.
La primera innovación de la compañía es AI-QSAR, un método que predice la biodegrabilidad de cómo los ingredientes cosméticos se descomponen en sustancias naturales como el agua y el dióxido de carbono. Esta innovación está desarrollada en colaboración con el Instituo Nacional de Tecnología y Evaluación de Japón, con el Ministerio de Economía, Comercio. El sistema analiza las estructuras químicas para ofrecer predicciones de biodegradabilidad precisas. Este tipo de procesos que antes podían llegar a tomar entre uno y dos meses, ahora pueden conocerse los resultados en tiempo real, reduciendo la dependencia de la experiencia individual y de pruebas de laboratorio exhaustivas.
El segundo desarrollo en el que la inteligencia artificial mejora los procesos de Shiseido es un sistema que extrae más información de seguridad y datos relevantes acerca de la seguridad de los ingredientes, incliyendo toxicidad, irritación y riesgos de alergías. La herramienta mejora y permite a los especialistas poner el foco en las decisiones final de seguridad.