SVR y Lazartigue reúnen en Barcelona a expertos en salud, océanos y sosteniblidad para reflexionar del impacto de los plásticos

La mesa redonda "Océanos, salud y compromiso medioambiental" se celebró en el Port Vell de Barcelona con motivo de la presencia del trimarán SVR-Lazartigue en el puerto catalán

29 de Mayo de 2026
SVR y Lazartigue

SVR y Lazartigue han celebrado esta semana en el Port Vell de Barcelona, una mesa redonda bajo el lema "Océanos, salud y compromiso medioambiental" un encuentro que ha reunido a voces expertas del ámbito científico, sanitario, deportivo, medioambiental e industrial para abordar una problemática cada vez más urgente: la contaminación por plásticos y microplásticos y su impacto en los oceános, la biodiversidad y la salud humana. 

El evento ha tenido lugar con motivo de la presencia en Barcelona del trimarán SVR-Lazartigue, atracado en Marina Port Vell, un enclave que ha servido como escenario simbólico para abrir una conversación sobre la relación entre el mar, la actividad humana y la necesidad de avanzar hacia modelos más responsables.

La mesa redonda fue moderada por la periodista especializada en belleza Katia Rocha bajo la idea central de que los plásticos no son únicamente un problema de residuos visibles, sino una cuestión sistémica que conecta la contaminación generada en tierra con el agua, los ecosistemas marinos, la cadena alimentaria y finalmente, la sald de las personas. 

El encuentro contó con la presencia de Irene Antúnez, educadora ambiental marina del CRAM, que aportó una visión centrada en la preservación de los océanos, la biodiversidad y el impacto de los residuos en la fauna marina: "los plásticos no desaparecen; se fragmentan en microplásticos, persisten durante décadas y acaban incorporándose a los ecosistemas marinos y a la cadena trófica". 

Natalia Vía-Dufresne aportó la visión del deporte y la experiencia directa en el mar y ha compartido su visión sobre los cambios visibles que se han producido en el Mediterráneo en los últimos años, desde el aumento de residuos hasta la variabilidad de las condiciones del agua. Su intervención ha puesto de relieve el papel del deporte como plataforma de concienciación y como vía para acercar la realidad del mar a la sociedad. Vía-Dufresne ha señalado que "quienes vivimos el mar de cerca vemos cómo ha cambiado: el aumento de residuos y la alteración de las condiciones del agua son una realidad cada vez más visible". 

Carlota Bruna, influencer y activista medioambiental, ha formado parte de esta mesa redonda para abordar la dimensión social y educativa del problema, poniendo el foco en la necesidad de ir más allá del reciclaje. Durante su intervención, Bruna ha defendido la importancia de avanzar hacia un modelo educativo que fomente un mayor contacto con la naturaleza y ayude a las nuevas generaciones a sentirse parte del entorno natural. Asimismo, ha recordado que los residuos que generamos no desaparece y permanecen durante mucho tiempo en el entorno y continúan teniendo impacto sobre los ecosistemas. 

Elena Codina, pediatra especializada en salud mediambiental en Sant Joan de Déu, ha aportado la perspectiva sanitaria y científica poniendo el foco en la relación entre microplásticos y disruptores endocrinos, sustancias capaces de alterar el sistema hormonal humano y generar efectos sobre la salud. Codina ha señaldao que cada vez se trabaja más desde este enfoque para abordar determinadas patologías y acompañar cambios en los hábitos de los pacientes. 

La visión de la industria ha sido representada por Philippe Casara, General Manager de SVR y Lazartigue, que ha explicado el compromiso de SVR en la reducción del imapcto medioambiental de la industria cosmética. Casara señaló la importancia de trabajar con toda la cadena de valor "la industria tiene la responsabilidad de reducir su impacto, innovar en fórmulas más biodegradables y avanzar hacia envases más sostenibles y alternativas de plástico". 

Durante el debate, los participantes coincidieron en la necesidad de abordar esta problemática desde un enfoque One Health, que entiende la salud humana, animal y medoambiental como dimensiones profundamente conectadas. Bajo esta perspectiva, proteger los océanos ya no puede considerarse únicamente una cuestión ecológica, sino también una prioridad de salud pública. 

La jornada se cerró con el mensaje común de que la contaminación generada en la tierra, acaba llegando al mar, y los plásticos se fragmentan en microplásticos, presentes en el agua, los alimentos, los organismos marinos e incluso el cuerpo humano.