Shiseido reclama 2,6 millones de euros a Shein por la venta de cosméticos fuera de su red autorizada

La filial francesa Beauté Prestige Internationale acusa a la plataforma de competencia desleal por comercializar productos de belleza al margen de su sistema de distribución selectiva

15 de Octubre de 2026
Shiseido

El grupo japonés de belleza Shiseido ha abierto un frente judicial contra el gigante Shein en Francia. Su filial Beauté Prestige Internationale (BPI) reclama más de 2,6 millones de euros a la plataforma de comercio electrónico por la presunta comercialización de productos cosméticos fuera de su red de distribución autorizada.

La demanda, presentada ante el Tribunal de Actividades Económicas de Marsella, se centra en 37 referencias de productos identificadas en la plataforma francesa de SHEIN, que, según BPI, se habrían vendido directamente o a través de terceros sin contar con la autorización correspondiente. La compañía solicita más de 2,1 millones de euros en concepto de daños reputacionales y otros 500.000 euros por las pérdidas comerciales que atribuye a estas prácticas. La resolución judicial se ha aplazado hasta el 26 de enero de 2027, debido a la complejidad jurídica del caso.

La distribución selectiva, en el centro del conflicto

BPI comercializa marcas del grupo Shiseido y cuenta también con licencias exclusivas de firmas como Issey Miyake, Narciso Rodriguez y Zadig & Voltaire. Su modelo de distribución se basa en acuerdos contractuales con los distribuidores, destinados a preservar el posicionamiento de lujo de las marcas y las condiciones bajo las que se comercializan sus productos.

La compañía considera que la presencia de estas referencias en Shein, al margen de su red autorizada, perjudica tanto la imagen de marca como las inversiones realizadas para construir su valor en el mercado. El litigio pone de relieve uno de los retos del sector cosmético: mantener el control sobre los canales de venta en un entorno digital en el que conviven distribuidores autorizados, vendedores externos y plataformas que operan como intermediarios.

Más allá de la compensación económica solicitada, el caso plantea interrogantes sobre la responsabilidad de los marketplaces en la comercialización de productos de belleza y la capacidad de las marcas prémium para proteger sus estrategias de distribución y posicionamiento. El fallo, previsto para enero de 2027, permitirá conocer cómo aborda la justicia francesa este conflicto entre el modelo de distribución selectiva de una compañía cosmética y la operativa comercial de una gran plataforma digital.