Unilever reduce un 77% sus emisiones operativas y acelera su descarbonización de cara a 2030

La compañía avanza en la transformación de sus procesos industriales mediante energías renovables, inteligencia artificial y mejoras en el diseño de productos, mientras refuerza la colaboración con sus proveedores para reducir su huella ambiental

27 de Octubre de 2026
Unilever

Unilever reduce un 77% las emisiones de gases de efecto invernadero de sus instalaciones propias y alquiladas respecto a 2015, según los resultados correspondientes al cierre de 2025. La compañía mantiene el objetivo de alcanzar una reducción del 100% en sus emisiones operativas para 2030, en el marco de su Climate Transition Action Plan.

La estrategia climática de la multinacional se articula en torno a tres ejes: la transformación de sus operaciones, la incorporación de criterios ambientales en el desarrollo de productos y la colaboración con los proveedores para avanzar en la descarbonización de toda la cadena de valor.

Eficiencia energética y digitalización industrial

La mejora de la eficiencia energética y la transición hacia fuentes de electricidad renovable han sido los principales impulsores de la reducción de emisiones en las operaciones de Unilever. En 2025, el 88% de la electricidad consumida globalmente por la compañía procedía de fuentes renovables. La empresa también está avanzando en la electrificación de los procesos que requieren energía térmica, mediante tecnologías como las bombas de calor industriales y las calderas eléctricas, además de explorar alternativas como el biometano en determinadas instalaciones.

A estas iniciativas se suma la aplicación de inteligencia artificial y gemelos digitales para optimizar las líneas de producción. Estas herramientas permiten analizar datos operativos en tiempo real, detectar ineficiencias y ajustar el consumo energético sin comprometer la capacidad productiva. Un ejemplo es la planta de cuidado personal de Gandhidham, en India, donde la aplicación de estas tecnologías contribuyó a incrementar la producción un 24% entre 2021 y 2024. Asimismo, la instalación registró una reducción del 90% de las emisiones operativas de alcance 1 y 2 entre 2021 y 2023, según los datos publicados por la compañía.

Innovación con criterios climáticos desde el diseño

El segundo eje de actuación consiste en integrar la reducción de emisiones en las fases de formulación, desarrollo y selección de materiales. Unilever trabaja en la identificación de ingredientes con una menor huella de carbono, así como en alternativas para los materiales y formatos de envase. Este enfoque busca reducir el impacto ambiental asociado a los productos sin comprometer su eficacia ni su atractivo para el consumidor. En el ámbito de la formulación, la compañía también explora alternativas a los ingredientes químicos de origen fósil, especialmente en categorías como detergentes y productos de limpieza.

La incorporación de criterios climáticos desde las primeras fases del desarrollo permite abordar el impacto ambiental más allá de los procesos de fabricación, teniendo en cuenta también los materiales y las materias primas utilizados.

Los proveedores, una pieza clave de la estrategia

La descarbonización de las operaciones propias representa solo una parte del reto climático de Unilever. Una proporción importante de sus emisiones se genera fuera de sus instalaciones, especialmente en las materias primas y otros procesos vinculados a la cadena de suministro. Por este motivo, la compañía impulsa iniciativas conjuntas con sus proveedores para mejorar la medición de emisiones, compartir buenas prácticas y desarrollar soluciones de menor impacto ambiental.

A finales de 2025, cerca de 200 proveedores estratégicos participaban en su Supplier Climate Programme. En conjunto, estas empresas representaban el 40% de las emisiones de alcance 3 asociadas a las materias primas de Unilever. La compañía busca así extender sus objetivos de reducción de emisiones a las distintas etapas de su actividad y acelerar la transformación de los procesos y materiales de los que depende su negocio.

Con estos avances, Unilever mantiene 2030 como horizonte para eliminar las emisiones operativas de alcance 1 y 2 respecto a su nivel de referencia de 2015, mientras continúa trabajando en la reducción de las emisiones indirectas de su cadena de valor.